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TRANSTORNOS DE LA CONDUCTA:
AGRESIVIDAD INCONTROLABLE:
La cirugía se reserva para los pacientes que presentan agresividad que no pueden ser controlada con medicamentos. Estos pacientes se hacen daño ellos mismos, se golpean o se muerden; o dañan a otras personas, incluso lesiones graves sin motivo justificado.
Muchos de estos pacientes necesitan estar internados en una institución, algunos viven recluidos en su domicilio bajo el cuidado de sus familiares o una persona preparada, poniendo en riesgo tanto a sus familiares como al mismo paciente.
Se utilizan métodos estereotáxicos para identificar la zona del cerebro donde se debe llegar para controlar la agresividad. Luego se coloca un electrodo muy fino en esa zona del cerebro y se usa radiofrecuencia para hacer una pequeña lesión en la zona que controla la conducta agresiva. Se repite la misma operación al otro lado del cerebro. Al día siguiente se hace una tomografia cerebral de control y el paciente puede salir de alta.
El principal requisito para la cirugía de la agresividad es que los psiquiatras tratantes y los familiares, y a veces el propio enfermo, reconozcan que la agresividad ya no puede ser controlada con los medicamentos. Otros requisitos son: una junta médica multidisciplinaria previa a la operación, y que la familia se comprometa a que el paciente continuará con el tratamiento psiquiátrico y psicologico luego de la operación.
TRANSTORNOS OBSESIVOS COMPULSIVOS Y DEPRESIÓN SEVERA:
El primer requisito al igual que la agresividad es que no puedan ser controladas con medicamentos. Antes de decidir por el tratamiento quirúrgico se debe hacer una evaluación preoperatoria concienzuda, por un equipo multidisciplinario, y se debe garantizar el seguimiento post operatorio por los especialistas en psiquiatría. Las áreas del cerebro donde se debe llegar en la operación dependen de cada caso en particular, puesto que la cirugía en estos casos debe ser lo más individualizada posible.







